miércoles, 12 de octubre de 2011
viernes, 28 de enero de 2011
Cualquier persona que desee un mínimo avance en lo relativo a derechos humanos y justicia ha de mirar con esperanza el movimiento (¡Incendio!) que se está extendiendo velozmente por el norte de África (tan despreciada por las gentes de cultura (superficial) del mundo occidental. Cualquier persona bien nacida tendrá esta esperanza y esos deseos.
Realmente existía y existe un retraso cultural y social considerable y pernicioso para la gran mayoría de sus habitantes en esos países. ¿Pero que considerable parte de culpa ha tenido y tiene (hasta este último momento) ese bienpensante mundo occidental?
De todas formas, en la actualidad presente de nortafrica ha pasado lo de siempre, los procesos sociales van desarrollándose escondidos, “subterráneos” hasta que finalmente estallan de golpe. Esto es a mi parecer lo que está ocurriendo. Las necesidades populares, ferozmente reprimidas han ido acumulando presión hasta que han estallado.
Y de una forma sorprendente. Gentes con una alienación religiosa impresionante se han lanzado con una inmensa solidaridad y decisión y con una sencillez llena de tozudería (¡tozudez!) que está avanzando y sorprendiendo por su eficacia revolucionaria.
Túnez inició el movimiento que se extiende con gran rapidez por todos los países vecinos. Y ahora Egipto en donde he visto escenas sorprendentes exhibidas por la televisión. En unas un nutrido grupo de policías armados como se dice hasta los dientes, con un equipo de represión último modelo retrocedía inerte ante un disperso grupo de rebeldes que solo mostraban sus manos empujando y su decisión de avanzar. Al final el grupo que huía se reunió con el grueso del cuerpo pero parecían, ya todos reunidos confraternizar con los manifestantes. Otra escena para mi inédita ha sido la que he visto de un nutrido grupo (como de cincuenta o sesenta) de policía represora totalmente rodeada, en contacto corporal con una infinitud de personas en rebelión. Esto provocaba la policía antidisturbios la imposibilidad total de actuar. Una buena técnica para inutilizar a las fuerzas públicas contra el pueblo. Los ciudadnos iban asaltando los tanques y los vehículos del Ejército.
Y se van extendiendo los movimientos populares por Argelia, Líbano, Yemen…
Esperemos que ni las fuerza reaccionarias internas o internacionales no puedan destruir esta corriente de liberación tan sencilla y tan potente. Tampoco las potentes y malvadas fuerzas religiosas.
miércoles, 23 de junio de 2010
Con motivo de la presentación del poemario Ida y vuelta a Nueva York (Ediciones Carena), de José Luis Ruiz Castillo, en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga, se planteó un tema al que llevo tiempo dándole vueltas: los elementos no aprendidos que un poeta reproduce por el mero hecho de nacer o vivir en una región concreta.
El asunto venía a cuento porque José Luis nació en Granada, pasó su juventud en Málaga, su etapa adulta la vive en Barcelona y el libro trata, en parte, de su visión de Nueva York. Tres de las ciudades que en la actualidad más están haciendo por la poesía, cada una a su modo.
Muchos años después volvería a Málaga con la convicción de que ya no era el mismo que un día vivió allí y que, si en lugar de haber residido en Barcelona, lo hubiera hecho en
Así pues, su biografía une tres centros-ciudades claves en la historia y evolución de la poesía española: Granada, Málaga y Barcelona.
Históricamente, en todos los manuales de literatura se constata la tendencia sureña al preciosismo manierista, al desbordamiento expresivo, cuando no al barroquismo, frente a la mesura y sobriedad expresiva del centro y norte de la península.
Así comienza el libro, con el poema “Apenas”:
El sello, la visión sureña, se desborda en cada verso, aunque el lenguaje está exento de retoricismo; es un lenguaje directo, más propio de la escuela catalana. Sin embargo, dentro de la poesía andaluza, Granada y Málaga reproducen dos tipos distintos de poesía.
Hasta finales del siglo XX, en el que las fronteras se volatilizan, Granada permaneció como un mundo autónomo, con su hermosísima vega regada por la imponente Sierra Nevada, con una hermosísima ventana tropical al mar que invita más a quedarse. Granada es un pequeño territorio que encierra en sí todos los climas y paisajes imaginables y, sobre todo, la garantía alimenticia de su regada vega. Su extremada hermosura, que suscita los más altos sentimientos líricos, tiene como contrapartida el ansia de disputa que su riqueza ha despertado siempre entre los pueblos ribereños. Granada ha sido siempre la hermosa joya que conquistar. Pasión viene del verbo padecer, pero también significa vivir intensamente. Sangre y belleza. Amor y tragedia han pendido siempre en la historia granadina y, por tanto, en su poesía. Los romances fronterizos enfrentaban a vida o muerte a los caballeros hermanados por un amor común, irremisible. La tragedia es el núcleo permanente de los romances lorquianos, pero no una tragedia cualquiera: la tragedia irremisible provocada por un amor legítimo e inmanejable.
José Luis Ruiz es un poeta plenamente granadino al describir Nueva York. “Sintiendo la pasión, el miedo, el dolor de un mundo desmembrado. Bello, feo, reluciente, mítico, vulgar…” Los poetas granadinos pueden expresar en el mismo verso dos sentimientos contradictorios sobre el mismo detalle, extremadamente poéticos, extremadamente sinceros. El desgarro forma parte de la historia de la poesía granadina. Lo más permanente en el poeta es lo que heredó del aire, de la tierra, lo que no supo que aprendía, lo que amasó, sin saberlo, en la infancia. Su mirada trágico lírica sobre Nueva York es netamente granadina. Yo, que creo que gran parte de la historia de Andalucía se plasma en su música, identifico la estética granadina con esa “desgrasiaíta” gitana María de
Sin embargo, las primeras armas poéticas de José Luis Ruiz Castillo fueron elaboradas con material malagueño. Málaga es hoy tal vez la ciudad que más y mejores poetas acoge por metro cuadrado. En la antología poética andaluza Entre el XX y el XXI el escritor Francisco Morales Lomas, quien también ha vivido en Granada y Barcelona y que ahora lo hace en Málaga, incluye cuatro poetas granadinos y cuatro malagueños (casi la mitad de los 20 poetas escogidos vive en estas dos ciudades).
Frente a la sentimentalidad granadina, la vitalidad malagueña. La poesía malagueña mira al mar, llama, necesita que el viento empuje sus velas y busca la belleza en el mundo que desfila. Tatuaje, la canción de aquella mujer que busca apasionadamente a su marinero tatuado, que a su vez busca a una mujer, sabiendo ambos que no van a encontrarse, es la canción que asocio con la poesía malagueña. Cuando Cádiz se vuelca en su propio mundo chirigotero, Málaga aprovecha para impulsar a toda vela los sueños sureños del más allá del charco. Málaga le proporcionó las alas a José Luis para marcharse a Barcelona y, para, desde allí, seguir volando a Nueva York o retornar a la propia Málaga. Málaga es la vitalidad que en un momento puede dotarte de esa mirada cúbica que tan bien representa Picasso: se trata de ver el objeto simultáneamente por dentro y por fuera. Ver su forma y su significado, su piel y sus tripas, lo que es y lo que dice ser, lo que encierra y lo que oculta. Creo que esta mirada picassiana es la que despliega en su segundo poema, “La estatua de la libertad”.
Barcelona es la tercera estación en la vida de José Luis Ruiz Castillo. En ella confirma su oficialidad como poeta. En ella ven la luz sus obras poéticas, y si a los 12 años ya está configurado todo el magma interior del poeta, es su edad adulta, su entorno vital el que configura su temática y, en cierta manera, pule su estilo literario.
Pienso que, en gran parte, el estilo literario como reflejo de la disposición del poeta ante la vida, se hereda y, quiéralo o no, se mantiene, pero la forma de expresar sí que puede pulirse. La técnica afecta, si no a la estructura del edificio poético, sí a la configuración de cada uno de los libros. Como aprendiz de poeta sureño que también contactó con la poesía barcelonesa, muchísimo más comedida y directa, sé los efectos de simplificación expresiva que tienen siempre sobre la tendencia manierista que aflora en la poética andaluza más espontánea. “Cómo pueden decir estos tipos las cosas tan sencillas pudiéndolas enredar”, pensaba al leer a Gil de Biedma y a Goytisolo. José Luis Ruiz Castillo mantiene su disposición desbordante ante la mirada, sus sentimientos invaden los versos “ubérrimos”, que diría el maestro Rubén Darío, pero su lenguaje es más de Fray Luis de León que de Herrera. Sencillez, contención expresiva contrastando con la apasionada visión de la vida, no sólo en Nueva York, porque este libro podría titularse simplemente Ida y vuelta: es un recorrido por los acontecimientos vitales que le marcaron.
Siguiendo el símil coplero, yo diría que Barcelona es los “ojos verdes” de la poesía. Y cuando digo Barcelona puedo decir exactamente igual, Madrid. Son ciudades que permiten al poeta despojarse de su atuendo (la gran mayoría de los poetas son profesores de letras) y visitar los barrios bajos donde siempre la humanidad es más alta. Porque humanidad es verdad, descarnamiento, y por la vida “oficial” vamos ocultos, tapados por títulos y profesiones. La noche nos desnuda, y en Barcelona o Madrid, por la noche, todos somos personas, clientes de los sueños, de los deseos, frente a personas que necesitan de esos sueños. El anonimato, el exilio de la propia imagen, el contacto directo con los sentimientos, con la amistad, con el sexo, con las decepciones… Esa masa con la que en el despacho se elabora la poesía ha de adquirirse con nocturnidad y alevosía, y en ello son ricos los mercados de las grandes metrópolis.
También, hablando ya como editor, sólo en las grandes metrópolis podemos soñar con la mercantilización en el buen sentido de la poesía. Los poetas son los cenicientos de la cultura, que es la cenicienta de las “partidas” políticas. Los poetas se ofenden si alguien les dice que escriben por dinero, y es cierto. Nadie escribe bien por dinero, pero nadie puede vivir bien sin dinero.
La poesía es un bien social, y el público lector ha de saber que el buen poeta tiene que vivir. El problema, más que de público, es del propio poeta, en general anclado en la imagen del trovador que se conforma con pasar la gorra después de cada sesión, o del noble del Siglo de Oro que no quería manchar su honor relacionándose con algo que tuviera que ver con el dinero, o con el jornalero que espera en la plaza del ayuntamiento a que un alcalde venga a ofrecerle una concejalía de Cultura a quien mejor sepa cantar sus excelencias.
Este es un tema digno de ser tratado en otra ocasión, pero decisivo en la expansión de la poesía.
En definitiva, en el libro Ida y vuelta a Nueva York, al margen de poder palpar los sustratos poéticos del autor, al margen de poder recorrer bastantes episodios importantes en la vida del poeta, uno puede disfrutar con la degustación de un oemario alto en pasiones y en maneras originales de expresión.
La noche acabó, como no podía ser de otra manera, con una agradable conversación junto a una barra de un bar, degustando la atmósfera en la que el invierno daba su fresco beso de bienvenida a la radiante primavera que las aguas anuncian. Un presagio para futuros poemas, para futuras presentaciones…
sábado, 8 de mayo de 2010
El afaire va progresando, a un despropósito se va siguiendo, consecuentemente, la elaboración del siguiente. Muchos esparcidos por todo el ámbito del tercer poder. Del Ruedo Ibérico hemos descendido a la pista de circo nacional. Y así, continua la función.
Justicia a revisión; por Agapito Ramos, abogado y Jorge M. Reverte, periodista y escritor :
..."No hay que esforzarse mucho para encontrar la casuística suficiente para probarlo: las acciones del Tribunal Supremo contra el juez Garzón; las reacciones de organizaciones sociales contra el Tribunal Supremo; la disparatada reacción del tribunal llamando a la prensa extranjera para justificar decisiones; las escandalosas prácticas de algún miembro del Tribunal Superior de Justicia de Valencia al no inhibirse en una causa contra su íntimo amigo Francisco Camps; las broncas diarias del Tribunal Constitucional para elaborar un documento de consenso sobre el Estatut de Cataluña; la reclamación de 1.500 jueces para que se despolitice
viernes, 30 de abril de 2010
Des caro
¡Qué estupenda, esclarecedora y concisa columna!
Es un capítulo más de la manipulación.
JULIO M. LÁZARO - Madrid - 22/04/2010
El juez instructor del Tribunal Supremo, Luciano Varela, dictó ayer dos resoluciones insólitas en las que orienta y explica a Manos Limpias y Falange sobre cómo subsanar los defectos que contienen sus respectivos escritos de acusación contra el juez Baltasar Garzón por la causa contra los crímenes del franquismo. El magistrado da a ambas acusaciones "el término de una audiencia", es decir, un día, para que subsanen los defectos y cumplan con los requisitos de
Fuentes jurídicas consultadas ayer sobre estas resoluciones las calificaron como "lo nunca visto" en un proceso: "El instructor se dedica a corregir y orientar los escritos de las partes". Varela cita como precedente, sin más aclaraciones, el auto del Supremo de 19 de julio de 1997 que consideró "nulo e ineficaz" el escrito del abogado Juan Ramón Montero, y expulsó al Partido Popular como acusación del caso Filesa sobre financiación ilegal del PSOE. La nulidad fue automática, no se concedió al abogado ningún plazo de subsanación, y tuvo como efecto inmediato que quedaran fuera del proceso diez acusados.
Múltiples valoraciones
En esta ocasión, sin embargo, Varela advierte a Falange de que su escrito no se atiene "de manera notoria" a las obligaciones procesales, pues en vez de limitarse a la "descripción" de hechos, se extiende en múltiples "valoraciones", hace "constantes referencias a circunstancias personales" del acusado, e incluye otras ajenas al proceso como el "derecho al honor" de los falangistas.
En vez de declarar directamente nulo el escrito de Falange, como se hizo en 1997 con el del PP, Varela sugiere que retire acusaciones como que "Garzón se erige en juzgador de la historia y redentor del bando vencido", que su fundamentación estaba "cargada de un alto grado ideológico", y que no investigó hechos de los que quedan "presuntos responsables vivos, como Santiago Carrillo".
En el caso de Manos Limpias, la orientación de Varela es aún más notoria: les requiere para que retiren directamente "las páginas
viernes, 16 de abril de 2010
¡Vaya!
No contentos con hacer el ridículo enjuiciando a Garzón, los llamados jueces del Tribunal Supremo se disponen a meter la pata y explicar a los corresponsales extranjeros porque lo hacen y, seguramente, como se desenamoraron del juez y en qué sitio (...)
Un consejo, id con cuidado que esta clase de gentuza, periodistas de democracias consolidadas, están acostumbrados a preguntar i a preguntar en las ruedas de prensa.
[Articulo de Maruja Torres. El País 15-04-2010]
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Por otra parte,
[J. M. L. El país 16-04-2010]
viernes, 9 de abril de 2010
Dimarts 23 de març a 19h
La violència com a forma d’expressió va tenir la seva presència entre el ramblerisme i contra ell. Del cas Papus al cas Escala, el Frap, el MIL, Terra Lliure, el FAC… fins al rebuig de la violència i la pena de mort.
Y van parlar, extensament, de el desenvolupament judicial d’aquests casos. De la falta total de garanties i respecte legal. De la arbitrarietat amb que es van fer judicis i sentencies.
Participants:
Magda Oranich
Carme Puig Antic
Carlos Jiménez Villarejo
Moderador:
Enric Sopena
La mesa redonda fue muy interesante. Todos hablaron con gran conocimiento de causa y especialmente de los casos en los que habían intervenido como profesionales, como amigos o compañeros de los que habían intervenido en la defensa del caso o como testigos y victimas, tal el caso de Carmen Puig Antic.
Hablando al final del acto con Carlos Jiménez Villarejo le comenté que siempre se analizan estos acontecimientos procesales, criticándolos y condenándonos (desde hace tiempo hasta la actualidad), pero no se habla del modelo actual como continuación de
Companys merecía otra respuesta
CARLOS Jiménez Villarejo
EL PERIóDICO 05/04/2010
No es admisible que el fiscal general del Estado rehúse pedir la nulidad del juicio del ‘president’.
(…)Y la sentencia, como todas, absolutamente tendenciosa y parcial, se fundamentó en leyes que no estaban vigentes, sobre las funciones del Ejército respecto de «enemigos interiores y exteriores», o aplicó disposiciones para justificar la condena a muerte que jamás se podían haber aplicado. Un proceso que, como todos, fue instruido por jueces y fiscales militares que eran ilegítimos, dependientes y parciales. Para culminar con el fusilamiento del president democrático de
PABLO SALVADOR CODERCH
EL PAÍS 05/04/2010
En nuestro sistema procesal histórico, que es el inquisitorial, el juez inquiere, no es un árbitro imparcial sino un investigador que ordena y dirige las pesquisas del caso. Esta tradición grava las maneras de hacer de nuestros jueces, pero
IGNACIO SÁNCHEZ – CUENCA
EL PAÍS 23 / 03 / 2010
…en nuestro país hay tres instituciones judiciales con clara relevancia Política: el Tribunal Constitucional, el Tribunal Supremo y el Consejo General del Poder
Judicial (CGPJ).
Recientemente, este periódico, (EL PAÍS), informaba sobre la composición de
Penal del Tribunal Supremo, encargada de resolver el asunto de Garzón y el de la red
corrupta del Partido Popular (Gürtel). De sus 15 miembros, uno fue nombrado en la
etapa de Felipe González, 10 en la de Aznar y cuatro en la de Zapatero.
Nueve de los 15 son claramente conservadores, entre ellos Adolfo Prego que tiene posiciones
filofranquistas. Si imponen sus tesis y condenan a Garzón y anulan las pruebas del caso Gürtel, ¿deben las instituciones representativas y la sociedad civil aceptar semejante abuso de poder en nombre del Estado de derecho y de la separación de poderes?